El BCRA deja margen para una "recuperación gradual" de la actividad en 2019

En el Informe de Estabilidad Financiera la entidad considera que la salida de la recesión se producirá "sobre bases

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) divulgó su último Informe de Estabilidad Financiera (IEF), en el que observa para 2019 la posibilidad de un crecimiento de la actividad económica "a partir de bases más sólidas" que las de 2017.

El Central deja margen para un aumento del PBI el año próximo y se diferencia de una previsión más pesimista del Ministerio de Hacienda, de contracción económica de 0,5% en 2019, según lo estableció el recién aprobado Presupuesto 2019, después de una caída del 2,4% prevista para todo 2018 por la cartera de Nicolás Dujovne.

La entidad que preside Guido Sandleris remarcó que la estabilización cambiaria permitirá "acotar la incertidumbre, recuperar el ancla sobre las expectativas de inflación y retomar el sendero de disminución en la tasa de variación del nivel general de precios de la economía".

“ La estabilización cambiaria permitirá recuperar el ancla sobre las expectativas de inflación”

Sobre los rendimientos de las Letras de Liquidez (LELIQ), referencia del sistema, el organismo admite que "se parte de tasas de interés nominales elevadas, que afectan al proceso de intermediación financiera" y que "se espera que las mismas disminuyan, conforme se produzca una reducción de las expectativas de inflación".

Como factor de crecimiento de la actividad económica, el BCRA prevé que "un tipo de cambio real más competitivo permitirá impulsar a sectores transables y contribuirá, junto con la corrección del déficit fiscal, a la reversión del desequilibrio de la cuenta corriente".

En ese sentido anticipa que "la actividad económica inicie una recuperación gradual a partir de 2019, sobre bases más sustentables que en el pasado, permitiendo retomar la fase expansiva del ciclo financiero".

El BCRA señaló que "ante la dinámica que estaba tomando el tipo de cambio y el riesgo de un mayor desancle de las expectativas de inflación", implementó a comienzos de octubre, al asumir las nuevas autoridades, "un nuevo esquema de política monetaria, basado en una meta de base monetaria, complementada con la definición de zonas de intervención y no intervención cambiaria", consensuado con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Al asumir Sandleris a fines de septiembre, el BCRA se comprometió a no aumentar hasta junio de 2019 el nivel de la base monetaria, es decir, el monto de billetes y monedas en circulación, cheques cancelatorios y depósitos en cuenta corriente, para ponerle contención a la aceleración inflacionaria.

Esta meta implica una importante contracción monetaria en términos reales, ya que hasta entonces la base monetaria mostraba una expansión superior a 2% mensual en 2018.

“ El BCRA estima que el tipo de cambio actuará como estabilizador automático del empleo y la actividad económica”

La conducción del Central definió bandas de cotización del dólar para "combinar los beneficios de la flotación con las bondades de prevenir fluctuaciones excesivas del tipo de cambio". Estas bandas aumentan a un ritmo de 3% mensual hasta fin de año, pero se recalibrarán previsiblemente a la baja a partir del año próximo.

El BCRA considera viable que el tipo de cambio "actúe como estabilizador automático del empleo y la actividad económica de cara a choques internos o externos".

"Se espera que este nuevo esquema monetario-cambiario, partiendo de un tipo de cambio más consistente con el equilibrio macroeconómico (que contribuye al ajuste de las cuentas externas), consolide la situación de mayor calma en el mercado observada a partir de octubre", agregó el Informe.

No obstante, la entidad mantendrá "el monitoreo de la situación de las empresas y bancos" y evaluará eventuales "desvíos" que puedan afectar la estabilidad financiera, "dada la evolución del tipo de cambio, el contexto de altas tasas de interés y ralentización de la actividad económica de los últimos meses".