Casa o departamento: la escalada del dólar también congeló la compra de propiedades en "boca de pozo"

Muchos de quienes comenzaron a pagar por estos espacios ahora sufren el alza de la moneda estadounidense y negocian con los desarrolladores para no perder la posibilidad de tener su vivienda propia. Aquellos que no lo logran deben "devolver" la propiedad

La corrida cambiaria que se inició en mayo significó un duro golpe para el mercado inmobiliario.

En los primeros meses del año, este sector fue un espectador de lujo de la realidad económica, difícil para otras ramas de actividad pero auspiciosa para el rubro del ladrillo, gracias al impulso de los créditos hipotecarios en UVA.

Como suele suceder en la Argentina, bastaron pocas semanas para que los buenos augurios se esfumaran, la demanda de inmuebles se desplomara y la actividad quedara presa de la fuerte devaluación.

En los bancos hay muchas dudas sobre cómo evolucionará la oferta de créditos. En lo que sí hay certeza es en que desaparecieron los interesados en comprometerse a largo plazo, espantados por tasas tan altas y un dólar que no encuentra techo.

La devaluación no sólo genera serias complicaciones en la toma de nuevos préstamos. También puso en modo "stand by" varias operaciones que estaban a punto de concretarse. Incluso, muchas fueron canceladas.

Los referentes del sector señalan que este parate se sintió en un primer momento en las viviendas ya terminadas, pero ahora se extendió a las operaciones en "boca de pozo".

Es decir, a aquellas obras en las que el comprador comienza a pagar desde la gestación. Son muchos quienes han apostado a este tipo de inversión y ahora se ven perjudicados por la disparada del billete verde.

Sin combustible a medio camino

Los desarrolladores consultados por iProfesional reconocen que, producto de la inesperada devaluación, "una gran cantidad de personas que se habían subido a proyectos tuvieron que dar de baja la transacción".

Ante la consulta al afectado -ya sea de parte del gestor del emprendimiento o el que lo comercializa-, la respuesta es siempre la misma: "No llego con la plata, se me hace cuesta arriba pagar las cuotas".

"Tuvimos varios casos en los que las propias partes optaron por anular lo firmado, porque a los compradores ya no les quedaba resto para continuar. La devaluación también pega duro en este segmento", indica a iProfesional Alejandra Covello, titular de Covello Propiedades.

La especialista señala que en estos casos el desarrollador les ofrece a los compradores quedarse con el inmueble a cambio de renegociar un monto. Son pocos los casos en que se aplica en su totalidad la multa por no poder cumplir con el convenio.

Desde ya, esta situación lejos está de ser la ideal para quienes apuntaban a una nueva vivienda, pero la realidad pegó un giro tan virulento que algunos prefieren dejar de lado ese sueño a tener que cargar una "mochila" cada vez más pesada y que temen más adelante no poder soportar.

Covello advierte que este panorama se da sobre todo en desarrolladores que cuentan con mayores posibilidades para reubicar rápidamente esa propiedad.

En cambio, si se trata de empresarios más chicos (que no tienen armada una cartera de clientes fuerte), se intenta recomponer la forma de pago y encontrar una salida al conflicto que trajo la crisis del tipo de cambio.