Polémica en Bolivia por la asistencia de Evo Morales a la investidura de Maduro

Los principales líderes opositores bolivianos criticaron que Morales exprese su respaldo a Maduro en nombre del país.

La asistencia del presidente de Bolivia, Evo Morales, a la nueva investidura de su par de Venezuela, Nicolás Maduro, y el respaldo expresado a ese Gobierno desató polémica entre la oposición que criticó la postura del Ejecutivo boliviano y del mandatario que ha justificado su viaje a Caracas.

Morales dedicó dos mensajes en Twitter a la nueva investidura de Maduro, a la que, según dijo, concurren "varios presidentes y Gobiernos de diferentes países del mundo".

"Venezuela es un Estado soberano, y su pueblo, digno, ha derrotado agresiones políticas, militares y económicas. ¡Felicidades al hermano @NicolasMaduro, a su Gobierno y al pueblo venezolano!", indicó el presidente boliviano, que es aliado político e ideológico del mandatario venezolano.

Además de Evo Morales, acudieron a la investidura de Maduro los mandatarios de Nicaragua, Daniel Ortega; Cuba, Miguel Díaz-Canel; El Salvador, Salvador Sánchez Cerén; Osetia del Sur, Anatoli Bibílov; y Abjasia, Raul Jadyimba (los dos últimos países no reconocidos por Naciones Unidas).

La legitimidad del segundo mandato de Maduro ha sido cuestionada por la oposición venezolana y numerosos Gobiernos extranjeros, que no reconocen los resultados de las elecciones de mayo pasado en las que el venezolano fue reelegido con cerca del 70 % de los votos.

En esta contienda no pudieron participar los principales dirigentes del antichavismo pues habían sido inhabilitados políticamente.

Los principales líderes opositores bolivianos han criticado que Morales exprese respaldo a Maduro a nombre del país.

Uno de los críticos fue el exmandatario y candidato presidencial Carlos Mesa, quien escribió en Twitter que "probablemente el presidente Morales cree en la 'legitimidad' de Maduro, pero no puede hablar a nombre del pueblo boliviano que mayoritariamente repudia al gobierno dictatorial e ilegítimo de Venezuela".

En la misma red social, el senador opositor y también candidato Oscar Ortiz opinó que el apoyo de Morales a Maduro "implica la complicidad con una dictadura y mancha el nombre de Bolivia".

Ortiz anunció que si gana las elecciones generales de octubre próximo, su país se retirará del bloque bolivariano Alba y de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y se unirá al Grupo de Lima, crítico del Gobierno de Maduro, "para defender la democracia".

El expresidente Jorge Quiroga (2001-2002) pidió "perdón" a Venezuela por el respaldo de Morales a Maduro y opinó que "esto deshonra la causa libertaria" de Simón Bolívar y "no representa el sentimiento mayoritario de Bolivia".

El líder de la centrista Unidad Nacional, el empresario Samuel Doria Medina, cuestionó que con el viaje a Caracas "Evo Morales no sólo hace gala de su apoyo a un Gobierno autoritario, también derrocha recursos de Bolivia para acompañar a su amigo dictador".

En una rueda de prensa en La Paz, el ministro de la Presidencia, Alfredo Rada, replicó las críticas de los opositores, a quienes tildó de "comparsa de la derecha".

Rada justificó que Morales "está en Venezuela hoy no sólo por su compromiso ideológico sino también en cumplimiento" de lo que señala la Constitución boliviana sobre la paz y el respeto a la soberanía de los Estados.

El ministro también defendió que Maduro "ha sido elegido en las urnas" y le guste o no a la oposición boliviana, "es un Gobierno democrático, legítimo y constitucionalmente elegido".

"Por supuesto que nosotros no sólo que lo vamos a reconocer, sino que lo vamos a defender, le guste o no le guste a la comparsa de la derecha", agregó.