Un Brexit sin acuerdo está más cerca

El Parlamento británico volvió a rechazar el acuerdo de divorcio alcanzado entre May y la Unión Europea­. La nueva derrota obligó a la premier conservadora a convocar a otra votación hoy en la Cámara de los Comunes, esta vez para que los legisladores se pronuncien sobre la posibilidad de una salida del bloque "no consensuada''.

A pesar de las "concesiones'' conseguidas "in extremis'' por la primera ministra Theresa May en sus negociaciones del lunes con la Unión Europea sobre el controvertido tema de las frontera irlandesa, el Parlamento británico propinó ayer otra humillante derrota a la premier al rechazar por 391 sufragios a 242 su acuerdo de Brexit, lo que empujó a la mandataria conservadora a convocar a otra votación este miécoles, esta vez para que los legisladores se pronuncien sobre un divorcio ``no consensuado'' de la UE, opción que seguramente será desestimada y obligará a la dignataria a jugar su última carta: votar mañana una moción que contempla pedirle a Bruselas ``una breve'' postergación de la salida del Reino Unido, prevista inicialmente para el próximo 29 de marzo.­

A la inquilina de Downing Street, casi sin voz por las varias frenéticas jornadas de esfuerzos diplomáticos, no le bastó el bálsamo de los tres "vinculantes'' documentos anexos al convenio alcanzado en noviembre pasado, con los cuales buscaba alejar los temores de muchos de sus correligionarios y de sus socios unionistas de Belfast sobre la duración de la cláusula de garantía del mantenimiento de una frontera abierta entre las Irlandas.­

El valor de dichos documentos fue torpedeado poco antes del debate por el fiscal general, Geoffrey Cox, quien dictaminó que "reducen el riesgo legal de una salvaguarda por tiempo indefinido, pero no la elimina''.­

"El país no podría retirarse del convenio de forma unilateral. Si las negociaciones entre las dos partes quedaran estancadas por diferencias irreconciliables -alertó-, no tendríamos ningún medio legal internacional para abandonarlo''. Su opinión empezó a escribir la nueva derrota para el Ejecutivo e hizo retroceder la cotización de la libra esterlina.­

Muchos de los disidentes del oficialismo, encabezados por un Boris Johnson cada vez más abiertamente favorable a una separación sin acuerdo, se rehusaron a aprobar el pacto. Lo propio ocurrió en las filas opositoras, donde el líder laborista Jeremy Corbyn aprovechó además para exigir el llamado a elecciones anticipadas. Conclusión: la Jefa de Gobierno sumó apenas 13 voluntades respecto a la anterior votación de enero.­

LO QUE VIENE ­

Descartada una salida traumática del bloque -May adelantó que dará libertad de acción al bloque oficialista aunque votará ``personalmente'' en contra-, la "bala de plata'' es aprobar una ``suspensión corta y limitada'' del divorcio (incluso se deslizó que no debería alargarse hasta la fecha de celebración de los comicios al Parlamento europeo que tendrán lugar el 26 de mayo).­

Esta eventual prórroga puso en guardia a la Unión Europea, que reclamó una "justificación'' creíble para solicitarla y recordó que sus 27 miembros deberán dar un visto bueno de modo unánime.­

LA VOZ DE BRUSELAS­

"Somos muy claros. Es imposible cambiar nuestra posición y no habrá más negociaciones'', avisó el presidente del Parlamento europeo, Antonio Tajani, mientras que el jefe negociador para el Brexit, Michel Barnier, resumió, apesadumbrado: "Hemos hecho todo lo posible para ayudarlos. Este impase sólo puede resolverse en Londres''.­

En este marco, el vicepresidente de la Comisión Europea, Jyrki Katainen, fue tan realista como contundente: "Será mejor para todos ajustarse los cinturones. Un Brexit duro está de nuevo cerca''.­

"Nuestras preparaciones para ese no deseado escenario son ahora más importantes que nunca'', remató.­

PROPUESTA ESCOCESA­

El Partido Nacionalista Escocés (SNP) propuso la convocatoria de un segundo referendo sobre el Brexit para "terminar con la incertidumbre'' que está poniendo en jaque a la economía británica.