Israel llegará a la Luna con una nave no tripulada en 2019

Se convertirá así en el cuarto país en realizar un alunizaje controlado.

Israel lanzará una nave espacial a la Luna el próximo diciembre y cuando llegue a su destino, dos meses después, se convertirá en el cuarto país en realizar un alunizaje controlado. Se trata además del primer aparato no tripulado que se financia de manera privada para este tipo de misión.

La Industria de Aviación Israelí (IAI) y la organización israelí sin ánimo de lucro SpaceIL presentaron, en rueda de prensa, la misión, protagonizada por la nave más pequeña, hasta ahora, en recorrer los 384.000 kilómetros que separa la Tierra de su satélite.

La nave espacial de SpaceIL partirá desde Cabo Cañaveral, Florida (Estados Unidos) y hará el viaje a la Luna en unos dos meses, mucho más de lo habitual pues será lanzada en una órbita elíptica que la acercará al satélite gradualmente, para no cargar el combustible adicional que es necesario para un viaje más rápido.

El presidente de la IAI, Yosi Weis, recordó que la NASA contabiliza como "satisfactorias" las misiones a la Luna de seis países, aunque solo tres han hecho aterrizajes controlados: los soviéticos fueron los primeros, en febrero de 1966; en junio del mismo año llegaron los estadounidenses, y en 2013, los chinos.

Por lo que, si todo va bien, "Israel entrará en el exclusivo club" de naciones que hasta ahora han hecho aterrizajes controlados en la superficie lunar, declaró Weis.

El proyecto israelí comenzó hace ocho años y SpaceIL invertió unos 88,5 millones de dólares en su desarrollo.

En noviembre, la pequeña nave será llevada a Cabo Cañaveral (EE.UU.) donde empezarán los preparativos para acoplarla al cohete comercial Falcon 9 que la sacará de la atmósfera y se prevé que alcance su meta a mediados de febrero de 2019.

"En cuanto la nave alcance el punto de alunizaje será completamente autónoma", explicó el director de SpaceIL, Ido Anteby. "El motor frenará y el aparato descenderá a velocidad cero para un aterrizaje suave", agregó.

BANDERA

"Entonces, colocaremos la bandera israelí en la Luna", concluyó sonriente.

Una vez en suelo lunar, el aparato llevará a cabo experimentos del Instituto Científico Weizman de medición del campo magnético de la Luna, tomará fotografías, grabará video "e incluso se hará un selfi", señaló.

Cuando acabe su misión, dos días después de haber llegado, la nave simplemente se quedará en la superficie lunar "esperando a que nuevas generaciones tal vez la recojan", indicó Weis.

La nave, que aún no tiene nombre, es de pequeño tamaño: un metro y medio de alto y su diámetro, cuando sus pies están extendidos, es de 2 metros.

En el momento de su lanzamiento pesará unos 600 kilos, pero al llegar a la Luna habrá perdido el 75% de su peso, puesto que habrá gastado el combustible. El proyecto fue financiado principalmente por el empresario millonario Morris Khan.