El Papa inició el Adviento con un pedido de paz por Siria

El Adviento, inicio del año litúrgico cristiano, "es tiempo de esperanza. En este momento quisiera expresar mi esperanza de paz para los niños de Siria, de la amada Siria, castigada por una guerra que se extiende ya desde hace ocho años", dijo hoy el papa Francisco durante el Ángelus en el Vaticano.

"Por esto -agregó- encenderé una vela, junto a tantos niños que harán lo mismo, niños sirios y tantos fieles en el mundo" que hoy cumplen con ese ritual, informó la agencia italiana ANSA.

Francisco también instó a la humanidad a abrir sus corazones y preguntarse "para qué vivimos" y a no dejarse "oprimir por el egocentrismo".

El Adviento, "la venida del redentor" para la Iglesia Católica Romana, es el período de preparación espiritual para la celebración del nacimiento de Cristo, el 25 de diciembre, y su duración comprende los cuatro previos a la Navidad.

"Roguemos y ayudemos a los cristianos a permanecer en Siria y Medio Oriente como testigos de misericordia, perdón y reconciliación. Que la llama de la esperanza alcance a todos los que sufren en estos días conflictos y tensiones en distintas partes del mundo, cercanas o lejanas", dijo el pontífice.

Jorge Bergoglio también pidió que "la plegaria de la Iglesia los ayude a sentir la proximidad del Dios fiel y toque cada conciencia para un compromiso sincero en favor de la paz".

"Que esta llama y tantas llamitas de esperanza dispersen las tinieblas de la guerra. Dios, nuestro Señor, perdone a los que hacen la guerra, a los que venden armas, que Dios convierta sus corazones", rogó el Papa al encender la vela.

El Adviento es el tiempo de la espera de Jesús, pero también implica "abrirnos a las necesidades de los hermanos y el deseo de un mundo nuevo", señaló.

Ese, afirmó, "es el deseo de tantos pueblos castigados por el hambre, la injusticia y la guerra; es el deseo de los pobres, de los débiles, de los abandonados. Es el tiempo oportuno para abrir nuestro corazón y hacernos preguntas concretas sobre cómo y para qué vivimos".

"El sueño interior nace de girar siempre en torno de nosotros mismos y de quedar bloqueados en la cerrazón de la propia vida con sus problemas, alegrías y dolores", advirtió.

En cambio, el Adviento "nos invita a un compromiso de vigilancia mirando por encima de nuestros intereses, ampliando la mente y el corazón para abrirnos a las necesidades de la gente, de los hermanos y al deseo de un mundo nuevo", convocó el Papa.