El Poder Judicial no tiene una política comunicacional completa

Entrevista al presidente de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, Mario Fera.

El presidente de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, doctor Mario Fera, aseguró a La Prensa que "la intangibilidad de los sueldos de los jueces está diseñada en nuestro sistema constitucional para proteger el ejercicio de la magistratura, entendida ésta como un medio de protección de los derechos de los habitantes".

Con respecto al debate sobre si está de acuerdo en que los jueces paguen Ganancias, aseguró que "como principio general puedo decir que estoy de acuerdo, y no es la primera vez que lo digo, sino que lo sostengo desde hace varios años. En diversas ocasiones señalé que los magistrados debemos estar sujetos a las mismas cargas impositivas que el resto de la población, y de hecho lo estamos, en la medida en que todas nuestras actividades -con la sola excepción de la retribución que percibimos del Estado por el cumplimiento de la función de magistrados- están gravadas con todos los impuestos que toda la población tiene. Y esto es importante señalarlo, porque cuando se informa a la población se cree -erróneamente-que los magistrados están exentos de todos los impuestos".

En diálogo con este diario, por otra parte, Fera también realizó un balance de la política comunicacional del poder judicial.

- ¿Considera que, en el plano comunicacional, falta información con respecto al Poder Judicial?

- Se informa parcialmente, solo sobre un sector de ese poder del Estado. Y esto se advierte cuando uno, después de ver esas típicas o tradicionales encuestas que se hacen sobre el Poder Judicial, se invierte la pregunta de la encuesta. O bien, la pregunta hecha, en términos generales, pone al Poder Judicial en una situación de inferioridad respecto de los demás Poderes del sistema constitucional argentino. Ahora, si uno hace preguntas concretas sobre el grado de conocimiento que las personas en general tienen sobre el Poder Judicial, se da cuenta que es mínimo. Las respuestas que se dan sobre la imagen del Poder Judicial quedan relativizadas enormemente por ese concepto mínimo que se tiene del Poder Judicial. Esto es importante. A veces se parte de determinadas encuestas para tomar determinadas decisiones. Esas encuestas, profundizándolas nos dan una información muy relativa. Indudablemente sirven para presionar, o adoptar decisiones que enfrenten al Poder Judicial con la sociedad. Esto nosotros lo padecemos, porque todavía, como Poder del Estado, no tenemos una política comunicacional completa, de manera que la sociedad conozca verdaderamente qué es el Poder Judicial, cómo se trabaja en él, cómo está compuesto. En la Argentina hay 25 poderes judiciales. Esto la sociedad no lo sabe. No es que me estoy basando en una ignorancia de la sociedad, sino en un hecho incontrastable de la realidad.

AUTOCRITICA

- ¿Admite que a su vez el Poder Judicial y el sistema judicial en su conjunto tendrían que hacer una autocrítica en muchos aspectos?

- Venimos de una cultura jurídica y judicial conservadora en muchos aspectos, que debe ser reanalizada y resignificada a la luz de los acontecimientos de las últimas décadas: por un lado se pone al Poder Judicial en la agenda social-política, no solo en la Argentina, sino en otros países del mundo; y por el otro el Poder Judicial terminó resolviendo en las últimas décadas a nivel de distintos países del mundo cuestiones que tradicionalmente decidían otros poderes del Estado. Por ejemplo, en Estados Unidos definió una elección, en Italia decidió cuestiones trascedentes, en Argentina también lo hizo en los últimos años. Cuestiones de carácter institucional (saneamiento del Riachuelo, temas previsionales, o relacionados con el sistema carcelario o decretos de necesidad y urgencia). Un sinfín de cuestiones relevantes a nivel internacional, regional o local. Por eso se habla de la judicialización de la política, o de la judicialización de muchos temas. Este nuevo rol que asumió el Poder Judicial implica para la sociedad y para los propios jueces, la asunción de una responsabilidad mayor.

- ¿Cómo se explica ese fenómeno o resurgimiento de un Poder tradicionalmente calificado como "débil"?

- Hoy tocan a nuestra puerta muchas situaciones y temas que en otro momento eran privativos de los poderes políticos. Por eso tenemos que asumir una responsabilidad que esté a la altura de las circunstancias, y la independencia judicial no es otra cosa que la otra cara de la moneda de lo que es la responsabilidad judicial. A mayor responsabilidad, mayor independencia. Debe ser subrayada la independencia porque un Poder Judicial que cada vez tiende a una situación más expansiva en cuanto a los temas que tiene que resolver, necesita mayor independencia para poder asumirlos con fortaleza. En ese contexto, se habla del fortalecimiento institucional del Poder Judicial. Se necesita un Poder Judicial fuerte para asumir todos los temas que tiene que afrontar y para que eso lleve consiguientemente al resguardo de los derechos de los habitantes y de las instituciones. Hoy en día hablamos de un Poder Judicial que no solo resuelve acciones individuales, sino también acciones colectivas, de clase, que tienen un impacto y difusión masiva en la sociedad. Esto es importante que la sociedad lo conozca. Entiendo que frente a este nuevo escenario, el Poder Judicial que asumió y está asumiendo un rol mucho más activo, tiene que tener también por parte de la sociedad un conocimiento mayor. La sociedad tiene que conocer mejor cómo funciona el Poder Judicial, cómo está compuesto. Esto es fundamental para poder sacar conclusiones. A su vez, el Poder Judicial tiene que estar abierto a los cuestionamientos que hay en la sociedad. Pero si nosotros empezamos por los prejuicios, ya no podemos hacer un análisis. Por eso, hablar del impuesto a las Ganancias como "privilegio" es como tratar de hacer una "consulta de pasillo" para una situación que es mucho más profunda e involucra más aspectos. En esto no podemos partir de conceptos que tienen una connotación valorativa peyorativa. Me parece que hay que analizar las cosas de manera íntegra y a la luz del rol que está cumpliendo el Poder Judicial en estos momentos en la República Argentina. En los últimos años, al haber asumido en la Argentina políticas de Estado propias, la Corte Suprema dio un gran paso en su fortalecimiento institucional. Esto es necesario mantenerlo más allá de las presidencias que pueda tener el alto tribunal.

FORTALECIMIENTO INSTITUCIONAL

- ¿Cómo se logró en los últimos años el mencionado fortalecimiento institucional del Poder Judicial?

- Todavía hay muchísimo por hacer. Hacia principios de 2000 hubo un reclamo de la ciudadanía en general hacia el Poder Judicial dentro del marco de la crisis institucional que tuvo la Argentina por esa época. Pero fue en ese marco donde la Corte asumió el rol de cabeza del Poder del Estado, y convocó a las organizaciones no gubernamentales para hacer una especie de mesa de diálogo. Ahí surgieron distintos documentos que la Corte Suprema en la década pasada tuvo en cuenta para elaborar esas políticas de Estado y convocar a las Conferencias Nacionales de Jueces. La impronta que le dio el doctor Ricardo Lorenzetti tuvo en algunos aspectos características personales de él, y en otros institucionales que son muy valiosos para el Poder Judicial. A su vez la doctora Highton de Nolasco va a continuar en el rol de vicepresidente de la Corte. Y seguramente, como acompañó esas políticas de Estado, va a mantener la impronta institucional que es buena para el Poder Judicial.

- ¿A qué adjudica la complejidad de nuestro sistema judicial?

- Es complejo el Poder Judicial porque son complejas las realidades a las cuales hay que dar respuesta. Y también la articulación de nuestro sistema federal de gobierno con los Poderes Judiciales provinciales es compleja por idénticas razones. Hay mucho por hacer. A mí me consta que, a nivel de Poderes Judiciales provinciales, y de la Ciudad de Buenos Aires se trabaja mucho a través de la Junta Federal de Cortes y Tribunales Superiores (el doctor Rafael Gutiérrez presidió varios años esa entidad. Ahora su presidenta es María del Carmen Battaini). También en la Junta Federal hay cierta continuidad de políticas que fueron acompañando las de la Corte en los últimos años. Sería saludable que se mantenga ese nexo con las Justicias provinciales porque sobre el Poder Judicial hay que trabajar mucho para que pueda darse a conocer a la sociedad tal cual es, y tal cual está compuesto, con sus niveles de complejidad. Que la sociedad pueda tener una visión completa y mucho más real de la que tiene. Eso va a ayudar mucho a que la opinión pública pueda establecer criterios más reales sobre el Poder Judicial. Es bueno también porque la sociedad que conozca al Poder Judicial y haga planteos, los va a poder concretar sobre bases reales. Hoy, en su mayoría, se hacen sobre prejuicios, y esto no es saludable en un país que tiene que ser desarrollado y estuvo lleno en las últimas décadas de oportunidades para el cambio institucional. No tenemos que desaprovechar esas chances, porque de lo contrario vamos a entrar en una situación de decadencia que es muy mala.

"GRIETAS" CULTURALES

- ¿Cómo podríamos eliminar los argentinos las "grietas" culturales que tenemos?

- Hay un capital humano muy grande en la Argentina, y tenemos que empezar nosotros mismos, los argentinos, a valorarnos. Y comenzar a elaborar políticas más allá de los personalismos que nos permitan eliminar las "grietas" culturales. Empezar a acostumbrarnos a tomar de los países desarrollados lo que es trabajar en equipo y en la continuidad de políticas más allá de las personas. Todas estas cuestiones que la Corte impulsó hace unos años atrás pueden ser continuadas, matizadas, enriquecidas por nuevas personas que vayan ocupando los cargos de relevancia.