Cómo pueden unas nuevas elecciones en Reino Unido afectar al Brexit, la salida británica de la Unión Europea

El último año de la actualidad política en Reino Unido no ha dejado de sorprender y el anuncio de este martes no es una excepción.

La primera ministra de Reino Unido, la conservadora Theresa May, hizo pública su intención de convocar unas elecciones anticipadas tres años antes de la fecha prevista (2020).

Los comicios -que fueron aprobados por el Parlamento este miércoles- se celebrarán el 8 de junio, menos de tres meses después de la activación formal de la salida de Reino Unido de la Unión Europea, el llamado Brexit.

La primera ministra busca una nueva mayoría para conducir las negociaciones con Bruselas en una posición más cómoda que la que le permite la actual aritmética parlamentaria: los conservadores cuentan con una exigua mayoría de 330 parlamentarios de un total de 650.

Así lo dejó claro en su comparecencia para explicar la decisión, que supone un cambio radical frente a su postura anterior de no adelantar las elecciones.

"Fue con reticencia que decidí que el país necesita estas elecciones, pero es con una fuerte convicción que digo que es necesario para asegurar el liderazgo fuerte y estable que necesita el país para vernos completar el Brexit y lo que viene después", dijo la primera ministra.

A la vista de las declaraciones de May y de los líderes de los principales partidos de la oposición, es indudable que el Brexit dominará los debates previos a las elecciones.

Pero, ¿cómo podría esta nueva votación afectar al acontecimiento más importante en la política británica reciente?

5 votaciones en menos de 3 años

• Septiembre de 2014: referendo de independencia de Escocia

• Mayo de 2015: elecciones generales ganadas por los Tory

• Junio de 2016: referendo de salida de la Unión Europea

• Mayo de 2017: elecciones locales

• Junio de 2017: nuevas elecciones en Reino Unido

El portavoz del presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, dijo que las elecciones británicas "no cambian los planes de los 27" miembros de la UE de cara a las negociaciones del Brexit.

La influencia de la primera ministra en las negociaciones en Bruselas -además de en Westminster (parlamento)- se vería crucialmente fortalecida con un mandato electoral que May cree que puede ganar.

Y lo cierto es que todas las encuestas dan al Partido Conservador una amplia mayoría si las elecciones se celebraran ahora.

Dieciocho puntos por encima

En una encuesta reciente de YouGov, el 50% de los participantes aseguró que ella sería la mejor primer ministra para Reino Unido, frente a solo un 14% favorable a Jeremy Corbyn, el líder del partido laborista.

Y una encuesta del diario The Guardian y la empresa ICM publicada en la mañana de este martes coloca a los conservadores 18 puntos por encima de los laboristas.

Una amplia mayoría permitiría a May sortear los obstáculos que miembros de su partido o laboristas menos favorables al Brexit pudieran poner en el camino de salida de la UE, así como los miembros de la Cámara de los Lores, donde la opción de permanecer en la UE es mayoritaria.

Y, según algunas interpretaciones, esto le daría a May vía libre para "imponer un 'Brexit duro", tal y como le recriminó la primera ministra de Escocia, Nicola Sturgeon, al conocer el anuncio de nuevas elecciones.

Un "Brexit duro" supondría dar más relevancia en las negociaciones al control de la inmigración frente a la permanencia dentro del mercado único europeo, dos objetivos que son incompatibles de acuerdo a la política establecida por los líderes del continente.

"Ganar unas elecciones generales permitirían a May decir que cuenta con el apoyo popular por su acercamiento 'duro' al Brexit, que incluye sacar a Reino Unido del mercado único, algo que el referendo no especificó", asegura en esta línea el semanario The Economist.

Otras visiones, sin embargo, afirman que una mayoría amplia permitiría a la primera ministra hacer concesiones a Bruselas sin tener que enfrentarse a los parlamentarios más conservadores de su partido que tienen una visión más dura sobre la salida británica de la UE.

"La decisión no es sobre tener licencia para ejecutar un 'Brexit duro'. Con más probabilidad, (May) quiere liberarse de las garras de los parlamentarios conservadores de línea dura de los que depende ahora por su frágil mayoría de 17 escaños", afirma Henry Zeffman, reportero político del diario The Times.

Apuesta arriesgada

Pero si algo han demostrado las últimas elecciones en Europa y en Estados Unidos es que nadie debería dar por ganados unos comicios antes de tiempo.

Y por ello, la decisión de May también tiene sus riesgos si la primera ministra no logra la mayoría que busca y otros partidos se ven reforzados, lo que podría darles una nueva oportunidad de suavizar los términos del acuerdo final con la UE.

En su declaración ante los medios, la primera ministra acusó al Partido Laborista, a los Liberal-demócratas, al Partido Nacional Escocés y a la Cámara de los Lores de "falta de seriedad", lo que en su opinión debilita la posición del gobierno en las negociaciones del Brexit.

"En las últimas semanas los laboristas han amenazado con votar contra el acuerdo final", dijo May.

Y añadió que "el Partido Nacional Escocés (SNP) dice que votará contra la legislación que repele formalmente la pertenencia de Reino Unido a la Unión Europea".

La reacción más enérgica a la convocatoria de elecciones fue, de hecho, la de la primera ministra de Escocia, Nicola Sturgeon.

Sturgeon calificó el anuncio de "enorme error de cálculo político", y dijo que las elecciones fortalecerán los argumentos a favor de un nuevo referendo de independencia en Escocia, donde la opción favorable al Brexit ganó con amplia mayoría en el referendo sobre la Unión Europea.

El SNP arrasó en las últimas elecciones generales, haciéndose con 56 de los 59 escaños en juego contemplando la posibilidad de un nuevo referendo si cambiaban sustancialmente las condiciones de la permanencia de Escocia dentro de Reino Unido.

Y recientemente el Parlamento escocés votó a favor de solicitar los poderes necesarios para convocar a una nueva consulta independentista, argumentando que los escoceses deberían poder decidir sobre el tema antes de que se consume la salida de la UE.

May, sin embargo, se opone a la idea. Y los nuevos comicios no sólo servirán para poner a prueba la opinión pública sobre la convocatoria de un nuevo referendo, sino que debilitarán o fortalecerán la posición del SNP.

Oportunidades

También para el Partido Liberal Demócrata estas nuevas elecciones pueden ser una oportunidad.

El líder del partido, Tim Farron, se dirigió directamente a los votantes: "Estas elecciones son vuestra oportunidad para cambiar la dirección del país. Si quieres evitar un desastroso 'brexit duro'. Si quieres mantener a Reino Unido en el mercado único. Si quieres un Reino Unido abierto, tolerante y unido, esta es tu oportunidad", aseguró.

Por otro lado, el líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, aplaudió la decisión de May y dijo que presentará a la formación como una "alternativa efectiva" a los conservadores, sin ni siquiera mencionar el Brexit.

Aunque la posición oficial de Corbyn en la campaña del referendo fue a favor de la permanencia, fue acusado posteriormente de haber sido demasiado débil en la defensa de esta postura, lo que habría facilitado la victoria de la opción por abandonar la UE.

Las nuevas elecciones agarran al Partido Laborista en una situación de división interna entre sus parlamentarios y de debilidad histórica en las encuestas.

Por eso, algunos analistas como Dan Roberts, experto en Brexit del diario The Guardian, han resaltado la aparente paradoja de que May haya "pintado a los laboristas como una increíble fuerza opuesta al Brexit", cuando, en realidad, "no puede bloquear ninguna legislación" y, además, muchos creen que Corbyn "se inclina (a favor) del Brexit.

"Esto podría ser el comienzo de un nuevo panorama de la política británica", asegura Roberts. "El verdadero examen para May será ver si logra ganar más escaños a los laboristas de los que pierda frente a los liberal-demócratas".

Observadas con lupa

Pero, ¿cuán probable es que unas nuevas elecciones detengan el Brexit?

No hay nada en el artículo 50 de la UE que diga que no se pueda detener la salida antes de que esta se produzca y Reino Unido siempre podría dar marcha atrás.

Pero esto parece improbable en la práctica, entre otras cosas porque el debate público desde el referendo se ha centrado en cómo debe salir el Reino Unido de la Unión Europea, no en revertir el resultado.

"Los románticos en Europa esperarán ciertamente que los favorables a la permanencia en Reino Unido harán todo lo que puedan para influir en el debate y levanten la voz contra el prospecto de un 'Brexit duro", asegura el corresponsal para Europa, Kevin Connoly.

Además, aunque el voto en el referendo no era estrictamente vinculante, el proceso de salida de la UE ya se ha iniciado formalmente y el principal partido de la oposición, el Partido Laborista, no ha afirmado querer revertir la decisión.

Y el gobierno aprobó recientemente la ley de activación del Brexit (conocida como la "ley del artículo 50") intacta, sin que ninguna de las enmiendas propuestas fuera aprobada.

Lo que es indudable es que estas elecciones van a ser miradas por lupa desde Bruselas.

Y sea como sea, en Europa se espera "aprender mucho sobre la visión de May sobre el Brexit durante la campaña, así como de la visión del líder laborista Jeremy Corbyn y de los otros partidos que harán sentir su presencia".