Busca superar el subdesarrollo el mercado de capitales

Luego de haber empezado el 2018 con una perspectiva positiva y con volúmenes superiores a lo estimado, el mercado de capitales argentino experimentó a mitad de período altibajos vinculados a la volatilidad, que modificaron el rumbo proyectado para el panorama local. Aún así, el año logró finalizar con cierta discreción, lo cual plantea nuevos desafíos para el 2019.

El impuesto a la renta financiera, la reclasificación de Argentina como Mercado Emergente por parte de MSCI, el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y los aumentos de la tasa de la Fed, fueron algunos de los hitos que marcaron el rumbo. Esto sumado a una situación macroeconómica caracterizada por una devaluación cercana al 50%, tasas de interés superiores al 70% e inflación que terminó cercana al 50%.

En contraposición al desempeño del índice Merval, el balance del mercado de capitales en sí es positivo: los valores negociados de acciones se incrementaron, con un volumen promedio diario superior en un 88% respecto a lo que fue el 2017. La cantidad de operaciones concretadas en este tipo de operatoria aumentaron un 25% y en tamaño un 50%, pasando de casi $ 35.000 en 2017, a más de $ 52.000 en 2018.

BASES SOLIDAS

Otro punto a destacar del 2018 fue la aprobación de la Ley de Financiamiento Productivo que sienta bases sólidas para aumentar el potencial del mercado de capitales. Entre otros temas introduce la factura electrónica para que las pymes tengan mayor facilidad al momento de financiarse, se eliminó el Art. 20 de la Ley de Mercado de Capitales que permitía a la CNV designar veedores con facultad de veto y se moderniza el marco regulatorio de los fondos comunes de inversión, incluyendo la introducción de los ETF (Exchange Traded Funds), sumamente populares en otros mercados financieros del mundo.

El impacto sobre el índice Merval se sintió en la capitalización bursátil. Medida como porcentaje del PBI, cayó de 18% en 2017 al 12% estimado para fin de 2018, volviendo a valores similares de fines de 2016. Aunque recupere el valor de este último año, de todas maneras, queda mucho camino por recorrer, ya que en países de la región como Perú o Colombia ésta supera el 40%, o incluso alcanza el 100% en el caso de Chile.

Si lo pensamos desde el punto de vista del inversor, el blanqueo ayudó a atraer nuevos participantes y a repatriar otros, pero las cuentas comitentes representan menos del 1% de la población. Finalmente, desde el enfoque crediticio, nuestro país tiene además una de las economías menos desarrolladas de Latinoamérica, por lo que tiene mucho por crecer.

Aunque hubo un gran avance en materia legislativa y regulatoria, el mercado de capitales argentino necesita seguir evolucionando para poder facilitar al sector público y privado el acceso al financiamiento localmente, y canalizar el ahorro de largo plazo tanto a personas físicas como jurídicas.

Desde BYMA reconocemos este escenario y asumimos el compromiso de continuar trabajando a fin de realizar contribuciones significativas en el desarrollo de nuestro país.

MILLENNIUM

En este sentido, realizamos inversiones en tecnología que viabilizaron la mejora de la efectividad del mercado. Entre ellas, la implementación de la plataforma Millennium, así como de la plataforma PUMA, iniciativas que potenciaron el posicionamiento de la bolsa de valores local en términos de seguridad y transparencia.

Además, lanzamos un Indice de Sustentabilidad y un Panel de Gobierno Corporativo para empresas ya listadas, en pos de seguir alineando a Argentina a estándares internacionales y así atraer la operatoria de inversores extranjeros.

En el plano internacional, generamos alianzas estratégicas de relevancia, como los acuerdos con S&P Dow Jones Indices y con B3 (la Bolsa de Valores de Brasil), con el fin de lograr mayor visibilidad de nuestros índices y desarrollar el mercado de derivados.

También, se implementaron nuevas operatorias como venta en corto y préstamo de valores que era una demanda del MSCI para su clasificación a mercado emergente y además relanzó la operatoria de plazo por lotes que permite negociar títulos con liquidación diferida, los cuales siendo operaciones a plazo de títulos valores, poseen tratamiento impositivo diferente a los futuros.