Dos astronautas salvados de milagro tras el fallido despegue de una Soyuz

"Gracias al cielo, ambos están vivos. Hemos podido evitar un escenario mucho peor'', respiró aliviado el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, al enterarse que Alexéi Ovchinin, de 47 años, y el norteamericano Nick Hague, de 43.

Un astronauta de Estados Unidos y otro de Rusia se salvaron milagrosamente este jueves luego de un aterrizaje de emergencia en las estepas de Kazajstán de la nave Soyuz que acababa de despegar con destino a la Estación Espacial Internacional (EEI).­

"Gracias al cielo, ambos están vivos. Hemos podido evitar un escenario mucho peor'', respiró aliviado el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, al enterarse que Alexéi Ovchinin, de 47 años, y el norteamericano Nick Hague, de 43, estaban bien tras el correcto funcionamiento del sistema de eyección en caso de avería que portan todas las naves tripuladas de Moscú. Justamente esta parte de la historia fue la que resaltó la agencia espacial rusa, Roscosmos (se trata de la segunda vez que la cápsula "salvadora'' es utilizada en décadas).­

Este tipo de percances "exige una investigación de lo más rigurosa con inspecciones en las fábricas. El accidente lo protagonizó un cohete con una muy baja estadística de siniestros. Esa es una mala noticia'', vio el vaso medio vacío el director del mencionado organismo, Dmitri Rogozin, quien pasó un papelón difícil de olvidar pues había invitado especialmente al lanzamiento al administrador de la NASA, Jim Bridenstine.­

DE PELICULA­

La Soyuz MS-10 partió a las 8.40 desde la base de Baikonur. Luego de la separación del primer tramo del cohete, apareció "una situación anormal''. El cohete propulsor falló a los "123 segundos de estar en vuelo'' y tal avería eyectó de manera automática la cápsula donde viajaban el par de cosmonautas, "expuestos a poderosas fuerzas gravitacionales''.­

Fueron breves minutos de extrema tensión en los que se perdió la comunicación con ellos, quienes finalmente aterrizaron "en trayectoria balística'' a unos 20 kilómetros de la localidad de Jezkazgan, en medio de la inhóspita estepa kazaja.­

Los equipos de rescate divisaron desde lejos el descenso en paracaídas. Inmediatamente, los astronautas se contactaron con los socorristas por radio para tranquilizarlos.­

Los médicos que atendieron al binomio afirmaron que se hallan en buen estado de salud. Igual, los trasladaron al hospital que funciona en Baikonur, donde se reencontraron con sus familias.­

A INVESTIGAR­

El Comité de Instrucción ruso abrió una causa penal por violación de las reglas de seguridad y el gobierno prometió "máxima transparencia'' en la investigación de lo ocurrido.­

Los cohetes portadores, la causa de la destrucción en 2011 de un carguero Progress, se han convertido en un dolor de cabeza para Roscosmos, al punto de que en los últimos años obligaron a aplazar múltiples despegues.­

Rogozin anunció la suspensión de todos los vuelos espaciales tripulados hasta que no se esclarezcan las razones del fallido despegue.­

¿Y AHORA?­

Previo al incidente, Bridenstine declaraba a la prensa que la NASA no tenía previsto dejar de utilizar las Soyuz para transportar a sus cosmonautas al espacio cuando reanude en 2019 los viajes tripulados de la mano de la industria aeronáutica privada. Cabe recordar que desde la "jubilación'' de los transbordadores en 2011, las Soyuz han sido el único eslabón entre la Tierra y la EEI.­

Después del traumático episodio, el titular de la agencia de EE.UU. adelantó que realizarán una pesquisa "exhaustiva''.­

La Soyuz MS-10 debía haber dado 4 vueltas a la Tierra para acoplarse 6 horas más tarde a la EEI, donde la esperaban el alemán Alexander Gerst, la ingeniera de la NASA Serena Auñón-Chancellor y el ruso Serguéi Prokópiev, ``inquilinos'' desde junio pasado.­

EL PRECEDENTE­

El anterior caso donde fue utilizada la "cápsula salvadora'' fue en el lanzamiento de la Soyuz T-10a con destino a la estación espacial Saliut 7. Aquella vez, en 1975, la falla tuvo lugar durante la cuenta regresiva, maniobra en la que el cohete portador explotó en la plataforma.­

Por suerte para sus dos tripulantes, Vladímir Titov y Guennadi Strekalov, la eyección se produjo segundos antes del estallido.